La Corriente de la Electrolipolisis

La corriente de la Electrolipolisis que se aplica en el cuerpo es denominada microcorriente – corriente variable de baja frecuencia e intensidad – y una mínima duración de pulsos-nanosegundos.

Las placas superpuestas (electrodos) trasmiten la corriente de una forma superficial.

La corriente genera unas contracciones en las fibrillas del tejido conjuntivo subcutáneo. Dichas contracciones hacen que las células grasas o adipocitos se vuelvan más permeables y eliminen las grasas que contienen en su interior. Más tarde esta grasa será eliminada a través de la orina por lo que es de suma importancia que el paciente ingiera agua durante el tratamiento para ayudar a la eliminación de estos depósitos grasos.

La Electrolipólisis aumenta la actividad y la renovación celular, mejora la circulación local y favorece la producción de ciertas hormonas relacionadas con la eliminación de toxinas y elementos de desecho. Los tejidos se tonifican y se nutren mejorando su elasticidad y textura.

La técnica en si es muy sencilla y no requiere esquemas previos de aplicación. Los electrodos creando un campo electro-magnético en el cual hay una placa activa y otra pasiva. Es importante que las placas no contacten unas con otras.

La intensidad de la corriente dependerá de la propia sensibilidad del paciente. Casi siempre se inicia el tratamiento con una intensidad media-baja para irla incrementando a medida que se sucedan las sesiones con el fin de que el cuerpo se vaya acostumbrando.

Los resultados dependen en gran medida de la antigüedad de la Celulitis y de la calidad de los tejidos.

Una vez finalizadas las sesiones el tratamiento sigue haciendo efecto pues parecen que las células recordaran el proceso al que han sido sometidos. Es un punto importante pues el paciente sometido a la Electrolipólisis no engorda tras finalizarlo sino que consigue que el organismo se equilibre en su conjunto.

No es necesaria anestesia local. No es dolorosa, como mucho se siente un pinchazo y picor con la impulsión de la frecuencia eléctrica.

¿Cómo funciona la Electrolipolisis?

1 – Las células grasas aumentan de volumen y comprimen los vasos sanguíneos impidiendo la circulación normal de la sangre.

Los triglicéridos no pueden ser excretados a través de la membrana celular.

2 – La corriente con frecuencia pulsada que pasa entre los electrodos en el tejido divide los triglicéridos en ácidos grasos libres para que puedan pasar libremente a través de la pared celular y de los tejidos al líquido, para ser mejor transportados por los vasos linfáticos.

El Drenaje Linfático en gran medida acelera y facilita este proceso.

El Tratamiento de Electrolipolisis reduce el volumen de las células de grasa para que la circulación arterial sea normal y se pueda reanudar. Esto da lugar a una marcada reducción o la desaparición completa de la celulitis.

1- Productos de deshecho, 2- Células, 3- Tejido, 4- Vaso linfático, 5- Arteria, 6- Vena


Antes del Tratamiento Después del Tratamiento

La Electrolipolisis

La Electrolipolisis  es lo que la literatura describe como “el poder de las puntas”.

Ese procedimiento dentro de la Electrolipólisis es bastante ventajoso en función de la real necesidad de la concentración de energía para que los objetivos terapéuticos ya descritos puedan ser alcanzados. La producción de calor local así como el aumento de la circulación tisular debe ocurrir.

Particularidades de la Electrolipólisis

La Electrolipólisis puede provocar efectos analgésicos en función de la estimulación de fibras A Beta y A Delta. Para que eso ocurra el equipo debe proporcionar la activación de bandas de frecuencias específicas. Frecuencias bajas de estimulación poseen mayor eficiencia en la activación de fibras A Delta, mientras que frecuencias más altas de estimulación activan de manera más eficiente las fibras A Beta. En el primer caso se tiene analgesia de duración más larga.

El equipo de la Electrolipólisis tiene enormes posibilidades de trabajo en frecuencias diversas y sus fáciles ajustes de potencia pueden personalizar cualquier tipo de tratamiento corporal. Con el se pueden aplicar dos tipos de corrientes cada una de estas con un objetivo específico determinado:

  • Corriente de celulodestrucción, es una corriente bipolar que inicia cada pulso con una salva de alta tensión a muy baja intensidad y continua a baja tensión con alta intensidad. De esta forma consigue el desbloqueo de la bomba sodio-potasio de la célula liposa, destruyendo la protección natural de la misma y consiguiendo su destrucción.
  • Corriente de reafirmación, es un tipo de corriente alterna de forma de onda en rampa compleja, que obtiene óptimos resultados de tensando de piel, a base de activar y reforzar la función de la elastina.

Con la Electrolipólisis se puede reducir cualquier área en la que exista depósito de grasa, pero es especialmente útil en aquellos sitios de difí­cil manejo como el abdomen bajo y las “PISTOLERAS”, cara interna de los muslos y rodillas.

Después de la Electrolipólisis la apariencia de la piel es totalmente normal ya que este proceso además ayuda a tonificarla.

La Electrolipólisis se ha ubicado entre la mesoterapia y las técnicas quirúrgicas ya que este método de tratamiento es el más eficaz dentro de las técnicas médicas de tratamiento de grasas localizadas. En definitiva, la Electrolipólisis presenta además de su eficacia una ventaja doble: Atacar la grasa responsable de la dismorfia y conseguir efectos duraderos.

La Electrolipólisis está especialmente indicada en el tratamiento de celulitis localizadas y discretas y permite la corrección del volumen corporal, ya que destruye adiposidades en zonas difí­ciles de tratar a través de dietas y ejercicio. Se usa para disminuir depósitos de grasa localizados con el fin de terminar de moldear el cuerpo en un promedio de 10 sesiones (dependiendo del peso y medidas del paciente). Es el tratamiento ideal para disminuir talla y eliminar flacidez, después del parto y durante la lactancia.

Es un tratamiento que se aplica en varias sesiones, cuyo número y extensión en el tiempo determinará el especialista. Los resultados del tratamiento mejoran si se combinan con otros métodos estéticos y que amplí­en sus efectos sobre la zona localizada (dietas, auriculoterapia, acupuntura, laserterapia…).

Cada sesión de la Electrolipólisis suele completarse con un Drenaje Linfático Manual, que favorece la eliminación de las grasas liberadas, el drenaje de los catabolitos grasos…

Con este tipo de tratamiento se obtiene una apreciable reducción del volumen local y una mejoría notable del aspecto de la piel de naranja en pocas sesiones.

Por término medio, se precisan alrededor de entre seis y diez sesiones con una frecuencia semanal. Se recomienda un mantenimiento de dos veces al año.

En materia de estética lo más importante es establecer el contrato de resultados con la paciente al embarcarse en una técnica que, aunque ciertamente fiable, puede ser vista por la paciente como la solución mágica. En efecto, aunque los resultados son casi sistemáticos, es cierto que las esperanzas, las motivaciones y la voluntad de cada paciente son diferentes y por consiguiente, el éxito no se mide tanto por la pérdida de centímetros sino por el grado de satisfacción de cada paciente.

Contraindicaciones

La Electrolipólisis es completamente segura.

El uso de la técnica de Electrolipólisis está contraindicada para pacientes con insuficiencia cardíaca o renal, pacientes portadores de marcapaso cardíaco de demanda, pacientes con diagnóstico de trombosis venosa profunda, pacientes epilépticos y pacientes gestantes o usuarios de medicación anticoagulante.

Para pacientes usuarios de DIU o prótesis metálicas la contraindicación es relativa, debiéndose evitar apenas el posicionamiento de las agujas próximo a esas estructuras.

El paciente debe no tener infecciones localizadas en el sitio a tratar.

La intensidad de aplicación en este caso está muy condicionada a la sensibilidad del cliente – siempre se comenzará el tratamiento con intensidades medias-bajas para evitar que el paso de corriente sea doloroso y se irá aumentando la intensidad en las sesiones según el cliente. Las intensidades se deben variar poco a poco a lo largo de las sesiones, para evitar la acomodación de la sensibilidad al paso de corriente.

Los electrodos utilizadas son personalizadas.